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Eduardo Galeano
ESPEJOS
Una Historia Casi Universal
Eduardo Galeano
Por Elba Longawa
He aquí un escritor extraordinario, sencillo como la verdad, pero ciertamente indispensable para el equilibro de lo visible para unos pero invisible para otros. El título de esta obra se ajusta completamente a su contenido, donde Eduardo Galeano vierte su vida y su creatividad como escritor.
Galeano, nacido en Montevideo, vivió en exilio, viajó, estudió, sufrió, galardoneado en dos ocasiones por la Casa De las Américas, Book Award por la Universidad de Washington, entre otros muchos reconocimientos a su prolífera existencia literaria. Uno de esos reconocimientos resulta especialmente distintivo porque no sucede muy a menudo, es otorgado por los países miembros de Mercosur quiénes lo declararon primer “Ciudadano Ilustre”en 2008.
Espejos, es una serie de cuentos, (“casi seiscientos”) que incluyen los infortunios de todos aquellos que cruzaron por el camino de Galeano. Quizás, la prosa poética, filosofía existencial y testimonios o la mezcla de estos elementos, hacen de este texto una reflexión profunda y una evocación personal del mundo en que vivimos. Europa, América, Asia, reyes, siervos, trabajadores, patrones, todos Galeano no deja fuera a nadie. Galeano se convirte en el compañero solidario que pone palabras al silencio y denuncia “las lágrimas no declaradas”, “ Nushu, el lenguaje secreto de las mujeres chinas, dibujan sus palabras en ropas y abanicos. Las manos que las bordaban no eran libres, los signos sí”.
En Siervos y señores, añade sin destruir, sin lastimar, sólo la verdad, diciendo que los dioses del cielo prohibieron el chocolate a los mortales, pero fueron los dueños de la tierra los que lo prohibieron a la gente vulgar y silvestre. Todos y cada uno de los cuentos, ofrece el alma, espacio, amor, compasión y heroísmo como instrumentos para observar el mundo y hacer un cambio. Por ejemplo en Pelé, habla sobre un futbolista lastimado perteneciente a un equipo británico, en el punto culminante del partido el futbolista pierde el sentido, pero el médico logra despertarlo, agregando en voz baja –pero no sabe quién es, el entrenador desesperado se acerca al futbolista y le dice: Tú eres Pelé. Ganaron el partido cinco a cero. “Una mentira que decía la verdad”…








