Tags
Related Posts
Share This
Ernesto “Che” Guevara
Diarios De Motocicleta
Notas de viaje por América Latina
De Ernesto “Che” Guevara
Por Elba Longawa
Indiscutiblemente una gigantesca figura del siglo XX. Nacido en Rosario, Argentina Ernesto “Che”Guevara de la Serna, se desenvuelve en el seno de una familia cuyo padre funda un comité de apoyo a la República Española, y su madre una mujer culta, lo introduce al mundo de la lectura, especialmente a la literatura francesa. Desde muy temprana edad el “Che” empieza a sufrir los severos efectos del asma, cosa que no le impide entrar en contacto con la realidad que le rodea, transformando su casa en una “casa del pueblo” donde eran bienvenidos todos aquellos que necesitaban un lugar para dormir y algo de comer.
Sus aficiones de lecturas infantiles fluctuaban entre Sófocles, Robison Crusoe, Freud (quién más tarde lo apasionará) y los Tres Mosqueteros. Sin mucha dificultad logra alcanzar el desarrollo intelectual, vitalidad juvenil y ese gran corazón, que le permitieron ingresar a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y principiar su recorrido por el mundo para “escribir la nueva historia”.
Esta increíble andanza por América Latina se inicia a la suerte de una moneda al aire, en diciembre de 1951. El “Che” de 23 años de edad y a un año antes de terminar su carrera de medicina, en compañía de su gran amigo Alberto Granado de 30 años de edad, Bioquímico titulado, deciden hacer un recorrido por América Latina “libres como el viento sin otro propósito que conocer el mundo en la rugiente motocicleta “Poderosa II”.
Los intensos preparativos incluyeron, papeles, permisos, certificados y una exahustiva revisión a la “Poderosa II”, una antigua Norton de 500 centímetros cúbicos, comprada por Alberto después de la muerte de su “Poderosa I” motoneta de sus años de adolescente. Su equipaje constaba de mapas, carpas de lona, bolsas de dormir, cámara fotográfica, el inhalador que le dió su madre y el revolver que le brindó su padre “por las dudas”, entre otras cosas. Además del recuerdo de Comeback, el perrito familiar que representaba sus imponentes razones para volver.
El preludio por América Latina se inicia en Córdoba Argentina, en diciembre de 1951, y doce importantes regiones del país, como Buenos Aires y Miramar entre otras. Chile para el 14 de febrero, y catorce regiones apartadas de la civilización con excepción de Santiago. Perú, para el 24 de marzo, iniciando con Tacna y navegando a bordo de El Cisne, en su travesía para llegar al Leprosario de San Pablo, saliendo el 20 de junio a bordo de la balsa Mambo-Tango cruzando el Amazonas y rumbo hacia Colombia.
En Colombia, estuvieron en Leticia, salieron en avión rumbo a Tres Esquinas, y enseguida a Madrid, areopuerto militar, pasando por Bogotá y finalmente Cúcuta el 26 de Julio.
Cada región que visitaba dejaba en él un efecto muy profundo, ya fueran momentos livianos, como en la ocasión cuando se encontraba con un doloroso malestar estomacal, que le obligó a buscar un lugar para despojar aquel tremendo malestar, por supuesto, escogió una ventana que dejaba circular gran ventilación, expulsó todo, pero al dia siguiente, se dió cuenta que su malestar, cayó sobre un tendido de duraznos puestos a secar por los dueños de la casa que le brindaban hospedaje, Alberto y él tuvieron que salir sin despedirse de nadie. En otra ocasión faltos de dinero, empezaron a tomar con un grupo de nuevos amigos, y aprovechando el momento en que todos estaban borrachos, salieron corriendo sin pagar porque ya no tenían dinero. Al inicio de su viaje, conversaron con un desconocido que encontraron en el camino y que casulamente se decía periodista, el “Che” descubre en primera plana el resultado de aquella inocente
conversación: “DOS EXPERTOS ARGENTINOS EN LEPROLOGIA RECORREN SUDAMERICA EN MOTOCICLETA.
El libro presenta una serie de extraordinarias fotografias en blanco y negro del “Che” en su recorrido con Alberto Granado, la gente que conoció, el Machu Pichu, la “Poderosa II” y aquella imagen juvenil sin barba, sin puros, sin armas, tomando vino sólo con comida porque es una costumbre argentina, “ en comunión natural” con los pueblos que empezaba a querer, como un santuario pletórico de fraternidad y sueños de igualdad. La escritura impecable, entrañable del “Che”se encuentra en todos y cada uno de los relatos, especialmente sobre su experiencia al llegar el leprosario, en los que describe aquellos cuadros tétricos de la comunidad leprósica, que lo impresionó grandemente con su amabilidad y cariño: “Un hombre en nueve meses de su vida puede pensar muchas cosas, que van desde la más elevada especulación filosófica, hasta el anhelo de un plato de sopa” .
En Chuquicamata zona minera del norte de Chile, entre el 13 y 16 de marzo de 1952, Ernesto Guevara de la Serna empieza a convertirse en el “Che” Guevara, el revolucionario, como un chispazo histórico. Estas notas fueron escritas antes y Hasta Siempre.








