Isabel Allende

afrodita

Afrodita Cuentos, Recetas y otros Afrodisíacos
Isabel Allende

Por Elba Longawa

Después de tres años, comparables a tres largos siglos de inexorable luto, pletórico de tristeza y “un gris universal” por la muerte de su hija Paula, Isabel Allende emerge como un amanecer en la playa y con grandes deseos de continuar su inmensurable trayectoria literaria. Con un nuevo y colorido sentido, Allende dedica Afrodita,Cuentos, Recetas y otros Afrodisíacos a todas aquellas mujeres melancólicas y hombres asustados y especialmente a todos aquellos amantes, que sin importarles los achaques de la existencia se las arreglan para seguir amándose.

Su lenguaje es sincero, enigmático e ingenioso y su profundidad y creatividad se reflejan hasta en el último concepto del texto. Por un lado la autora muestra su entereza literaria al hablar sobre su sueño de nadar en una alberca llena de arroz con leche y del consuelo espiritual que le inspira comer este postre preferido en su niñez, pero que perdió su poder curativo frente al recuerdo de su hija, y el dolor de su alma. Por otro lado, Isabel Allende expone con humorismo y perspicacia el concepto de erotismo-sexualidad y su relación con la comida, la música y otros incentivos sexuales.

El libro contiene una colección de ilustraciones fueradeestemundo de Robert Shekter y un fascinante recetario de Panchita Llona (madre de Isabel) y Carmen Balcells (su agente). También se incluye un prontuario sobre los poderes afrodisíacos de carnes, frutas y verduras, hierbas y especias, pájaros y flores, sin faltar los eróticos y hechizantes efectos de la música árabe y mucho más. El lector podrá aprender a cocinar desde un cocido para orgías, consistente en un caldo de carne y verduras muy concentrado, al cual se le echa un paisaje y cuyo efecto es el de reconciliar a los peores enemigos y devolver la pasión a las almas cansadas, hasta conocer los dudosos efectos afrodisíacos de un cap-grande-decaf-soy-non-fat-wet-cin-choc (capucchino descafeinado, mitad espuma y mitad de leche de soya descremada con canela y chocolate o preparar un dulce de peras borrachas que dan un brillo coqueto a los ojos o manzanas hechiceras que le gusta a todos los hombres y que es muy fácil de preparar.

Isabel Allende logra estremecer la fibra íntima de aquel que desea encontrar el amor, sin temores ni reservas, dejando un sonrisa y un gran deseo de abrazar a quien tenga que abrazar.