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Prohibido el Cante
Por Elba Longawa
La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, en coordinación con el Ministerio de Cultura de España, junto con el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, presenta 150 años del flamenco en el mundo. Este maravilloso volumen contiene la obra de 80 fotógrafos de reconocimiento internacional, tal como Laurent o Pierre Gomnord por mencionar algunos y 153 dispositivas seleccionadas de las 200 fotografías que constituyen la exhibición original.
Hablar de la cuna cultural del flamenco es hablar también de los orígenes de la fotografía con escenarios cotidianos, con expresiones crudas de evolución, es decir, hablar de la opresión y pobreza material y la riqueza de la expresión artística de un pueblo, que se reflejan en su baile y en su música. Existen algunos puntos conflictivos acerca de su concepción que se debaten entre París y Andalucía. Sin embargo, en este testimonio visual, se puede apreciar claramente la transformación del flamenco, que pasó de las ventas a las tabernas, de los tablaos a los cafés cantantes y de las academias a los escenarios, hasta ocupar su lugar en el mundo de vanguardia. Asimismo, el acercamiento de un pueblo que desea compartir el arte cantar y bailar “conservando la vitalidad y la belleza con que fue concebido” La colección se compone en su mayoría de fotos en blanco y negro, donde se pueden encontrar rostros conocidos como Dalí, Picasso, o Los Beatles, pero también se pueden apreciar las imágenes que guardan el sonido del cante, de las castañuelas o de las palmas. Ademas, el colorido y la belleza de la vestimenta y la sensualidad felina o viril de los bailarines de flamenco, ya sean improvisados en familia o maestro de maestros, como lo descubriremos al admirar la foto de Manuel Santos Pastor, El Agujetas, o la de Maria Pagés, o Adelina Carvajal o la de un Cantaor desconocido. Destacando la foto impresionante de una anciana sentada en el suelo con la sombra de un militar armado sobre ella, la foto se llama ¡Ozú!
Sin lugar a dudas, Prohibido el Cante, flamenco y fotografia, es “todo un universo de posibilidades estéticas” que sólo se puede describir con un fuerte. ¡Olé!








