Sandra Cisneros

mango

La casa en Mango Street
De Sandra Cisneros

25th Anniversary Edition

Por Elba Longawa

Oriunda de la bella ciudad de Chicago, Sandra Cisneros una poeta-novelista-soñadora- mujer, representa la floreciente cultura latinoamericana, bilingüe y bicultural y la prescencia de “las variedades del español hablado por los dos lados”en este país. La casa en Mango Street originalmente escrita en inglés, ha sido traducida al español, por nada menos ni nada más que Elena Poniatowska, (me pongo de pie y me quito el sombrero) extraordinaria novelista, ensayista y periodista y la primera mujer que recibe el Premio Nacional de Periodismo. Lo cual garantiza doblemente una inolvidable lectura.

Lo novela se desarrolla en un barrio latino de Chicago, la calle Mango, cuando la familia Cordero se muda a una casa pequeña y roja con ventanas tan chicas que parecían guardar la respiración de todos, despues de haber vivido en la calle Keeler y antes en la calle Loomis. La calle Mango es un vecindario lleno de historias conmovedoras, crudas y de vívido impacto en la vida de Esperanza, una joven de gran armonía de pensamiento, cuyo nombre heredó de su abuela y que significa esperanza (hope) en inglés, y tristeza y espera en español.

Sutilmente, Esperanza Cordero describe a su familia por la forma de su pelo comparado a sus actitudes, el pelo de su padre firme como una escoba, el de ella flojo que no hace caso de diademas y el de su mamá, como rueditas de caramelo. Esperanza crece con la inseguridades de la adolescencia, sintiéndose “fea como una avena sin leche”, pero las casualidades de la vida cotidiana, infieren en ella, la íntima verdad de las circunstancias en que sus familiares, amigas y vecinas fueron víctimas de ultrajes y violaciones, incluyéndose ella misma, cuando el primer dia de su primer empleo, un compañero de trabajo le dice que es su cumpleaños y le pide un beso, ella se acerca para besarle la mejilla, porque se trataba de un hombre viejo y este la besa en la boca a la fuerza,. Sin embargo, sus experiencias, lejos de quebrantar su espiritu indómito, la inspiran para iniciar su propia guerra silenciosa y ocupar su lugar en la vida: “Quiero una casa que sea mía, no la casa de un hombre o de un papacito, callada como la nieve, limpia como la hoja antes del poema” ….